JORGE ELIECER GAITAN: “UNA ILUSION POSTERGADA” Abril 2008 El 9 de abril de 1948, fue asesinado el dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán Ayala (1897-1948). Su muerte desató una insurrección popular que se extendió a casi todo el país y que marcó el posterior desarrollo del movimiento democrático y revolucionario en Colombia. La violencia que se vive en Colombia desde ese entonces no tiene como origen su inmolación, sino que él representó los intereses de las masas populares y su asesinato fue la chispa que encendió la pradera. El junto con otros, encarnó uno de los proyectos nacional revolucionarios que fueron derrotados. Pero, ¿Por qué conmemorar el 9 de abril? Porque el proyecto político encarnado por Jorge Eliécer Gaitán hace parte de la Revolución de Nueva Democracia; su ideario, su programa y su concepción representaron para las masas populares sus reivindicaciones políticas más sentidas. Gaitán encarnaba en sus ideas el nacionalismo revolucionario, el antiimperialismo, las ideas democráticas y antioligarquicas y un profundo sentimiento por la unidad y la integración latinoamericanas. Retomaba lo expresado por el argentino Manuel Ugarte en 1912: “Vuelvo a ver a Colombia erguida de nuevo sobre sus montañas como hace un siglo, agitando su brazo mutilado como un supremo estandarte y llamando a la América toda a realizar la segunda independencia, la que debe librarnos de la tutela extranjera”. En toda la trayectoria política de Gaitàn hay que reconocer que entendió la necesidad de educar, organizar, movilizar y ganarse el apoyo de las masas populares. Es un ejemplo de cómo poner la vida al servicio del pueblo, siempre puso sus asuntos personales al servicio y en función de su actividad política, desde pensar en su sostenimiento, hasta su labor profesional y académica. Desde su tiempo de universitario vinculó su trabajo a los sectores populares, entre los cuales impulsó la necesidad de elevar su nivel político y cultural. Luego trabajó intensamente con los campesinos, impulsando la reforma agraria democrática defendiendo la consigna de “tierra para quien la trabaja” y proponiendo formas cooperativas para organizar la producción y la comercialización. En su paso por la Alcaldía de Bogotá y por el Ministerio de Educación impulsó programas por la democratización de la cultura, para resolver las necesidades cotidianas de la gente y por la modernización política y económica. Para él era fundamental la participación política de las mujeres, sin las cuales todo movimiento político carecería de sentido. El imperialismo es la fuente de todas las guerras de agresión y por eso la mejor contribución para paz es la lucha contra él. Mostró simpatía por algunas ideas socialistas, aunque consideraba que el socialismo en Colombia tenía que ser diferente al socialismo europeo, representaba en ultimas, unas profundas ideas democráticas que recogían aspectos como la nacionalización de sectores estratégicos como el petróleo y la banca. El 9 de abril las clases dominantes y el imperialismo ahogaron en sangre una ilusión del pueblo, la de lograr una sociedad más digna y más justa. Hoy sesenta años después estamos recordando ese momento y llamando a los comunistas, revolucionarios y al pueblo en general a trabajar esforzadamente por cumplir con las tareas de la Nueva Democracia y sentar las bases para la construcción de la sociedad socialista. Partido Comunista de Colombia-Maoísta (PCC-M) Abril 2008 |